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Fecha de publicación: 28/06/2008
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Final de temporada; la vida sigue igual

Hacemos las cosas buscando el mal menor, adaptándonos a nuestro decrecimiento, sin la mínina visión de futuro

Aridane - Las Manchas (foto: Raquel Perdomo)

Artículo de Román Ventura

  Llega el final de temporada y la película se repite una vez más. Los equipos sumidos en la tercera competición insular consecutiva con muy poca afluencia de público y donde algunos equipos se han visto las caras en 8 ocasiones. ¿Por qué creen los federativos y directivos de la Lucha palmera que la escasez de clubes debe suplirse con más competiciones?. Es uno de esos misterios que rodean a nuestro deporte, pero no el único.

  La gente se cansa de ver repetido el mismo espectáculo una y otra vez y si además le añadimos la brillante idea de empatar cadetes, juveniles y grandes, el atractivo es máximo.

© Aridane - Las Manchas (foto: Raquel Perdomo)

¿Dónde está la planificación?

  De cualquier modo no es ninguna de estas circunstancias la que me produce mayor desidia. Lo peor es ver como se planifica en general la siguiente temporada, o mejor dicho como brillan por su ausencia las ideas coherentes y previsoras a medio-largo plazo. No sé si en otros lugares del archipiélago sucede lo mismo o es que aquí tenemos nuestra propia manera de hacer las cosas y valga un ejemplo: en una asamblea a la que asistí, se pidió con mucha fuerza que los puntales C desaparecieran de la competición, por resultar elevadores de los presupuestos. La medida fue secundada por una mayoría corta bajo los auspicios de cierto club, que era el más quejadumbroso. A los pocos días de aprobarse la medida, un club ofertó la misma cantidad que el año anterior había destinado al puntal C, a uno de los destacados que, en ese momento, ocupaban la máxima categoría insular. ¿A que no adivinan que club fue? Pues si, el instigador de la medida. Al final nos quedamos con una competición igual de cara pero con menos categoría. Pues así solemos hacer las cosas, pensando en el mal menor, en que la zozobra nos alcance lo menos posible, en adaptarnos a nuestro decrecimiento. ¿Algún dirigente de nuestra Lucha, tiene un proyecto a 4 o 5 años vista? ¿Hay alguien que analice y estudie las tendencias de público, creación de cantera, o explotación de los derechos de imagen? ¡EFECTIVAMENTE! No se conoce dicho espécimen en Lucha Canaria.

  Pero, claro, ¿Cómo intentar ponerle soluciones a un problema que no existe? ¿O a caso han conocido ustedes algún dirigente federativo que reconozca la crisis de todo tipo que abarca a nuestra Lucha? Ni lo cuantificable: número de clubes, luchadores destacados que salen, etc.; ni lo no cuantificable: vistosidad, nobleza  o variedad de recursos técnicos, son defectuosos a los ojos de los mandamases.

Eterna monotonía

  Mi sensación de este tema es de cansancio, un viejo cansancio, sordo e insidioso que me dice que es inútil, que nada va a cambiar, que la vida sigue y seguirá igual, pues los tipos de dirigentes reinantes ahora en nuestro deporte son los mismos que hace 20 años, y seguramente hace más también.

  Las cosas no están bien, es preciso hacer un diagnóstico certero para poder tomar medidas. Y créanme si les digo que no soy una persona catastrofista, sino que degusta analizar con ecuanimidad los temas, y en éste “No me gusta el caminar de la perrita”.

Román Ventura
Ex luchador, fisioterapeuta, y colaborador en diversos medios de comunicación