Galería de fotos Galería de vídeos
Fecha de publicación: 18/09/2008
Consultar otras noticias:

San Bartolomé, ¡Hay esperanza!

El presidente espera el apoyo de una empresa privada que le permita mantener el primer equipo

Ramón Tejera, presidente del Club de Lucha San Bartolomé (foto: Norberto Marrero)

  El Club de Lucha San Bartolomé se defiende como gato panza arriba de los negros nubarrones que lo amenazan con la desaparición parcial. La deuda acumulada de temporadas anteriores, unida a la retirada de la mayoría de los patrocinios, ha dejado al equipo que preside Ramón Tejera al borde del abismo.

  Semanas atrás se planteó la fusión con el Club de Lucha Playa Honda -el otro equipo del municipio- a lo que el propio presidente nos respondió: "Nosotros no nos oponemos a la posible fusión, a lo que nos oponemos es ha que se haga de cualquier forma. Con prisas es imposible hacer nada. Llevo más de 30 años trabajando por el equipo y no pienso entregarlo de cualquier manera para

© Ramón Tejera, premio Día de Canarias 2008 (foto: Norberto Marrero)

entrar en un equipo que no es el mio, con una directiva diferente, sin saber en posición quedaría mi propia Junta y luchadores. El año que viene, con más calma se puede retomar el tema, pero este año no es la solución"

Un AS en la manga para salvar la entidad

  Pese a tantos obstáculos y desánimo general de la parroquia del "Feluco Paz", el presidente se resiste a tirar la toalla y espera la noticia de una empresa privada que podría echarles una mano para mantener una entidad histórica que se fundó en el año 1959 de mano de Don Eduardo Miranda y Don Pedro Benasco, siendo su primer presidente Don Juan de León, más conocido como "Juan Jurguilla". Sixto Rodríguez, Valentín Elvira, José Mencara, Andrés García "Verdellada", Toni Martín "Pollo del Puerto", o más recientemente -y salidos de su cantera- los puntales C regionales Roberto Berriel y Efraín Perera, han sido algunos de los muchos luchadores que han defendido con nobleza y valentía unos colores que hoy se muestran borrosos en un horizonte poco halagüeño.